domingo, 22 de enero de 2012

De vuelta a las andadas, mirando atrás, pulsa el play y escapa

Me gusta ir tachando los días del calendario. Es como una luz al final del túnel. Coger el rotulador rojo y escribir una línea encima del número, como si así borrara todo lo ocurrido, como si así me taparan los ojos y no pudiera ver nada cada vez que miro hacia atrás. Solo ver luces en el futuro que, a veces me ciegan como cuando das la luz de tu cuarto por las mañanas y, otras que iluminan tu camino, como una linterna en un lugar oscuro. Pero siempre con la esperanza de mejorar.

sábado, 14 de enero de 2012

Es 14 de enero de un sábado bastante frío.


Me da pena. Me da pena tener que empezar a olvidarme de ti. Empezar a olvidarme de ti cuando debería empezar a hacer otras cosas. Otras cosas que son mucho más importantes y, que, una vez más, quedan reducidas a cenizas. Cenizas que sin embargo parecen estar, suspendidas en el aire, alrededor de mi cabeza, como revoloteando cual mosquito y murmurando cual conciencia.
Y es que, a veces me duele más lo que piensas y no dices que lo que hablas.