Sin embargo, como en tantas otras ocasiones, el tiempo no ha
hecho otra cosa que darme coscorrones, una y otra vez, como intentando hacerme
ver que eso no es del todo cierto, que hay gente que no entiende el concepto
así; como tratando hacerme cambiar de opinión; como obligándome a buscarle tres
pies al gato.
Pues bien, al final, el tiempo, tan sabio, me ha hecho
cambiar de tercio. Tengo que reconocer que no todo el mundo es bueno, que
muchas personas tienen intereses ocultos y que también hay cerebros
desorientados que siguen a las masas, como si se trataran de algo magnético.
Es como un círculo vicioso en el que, si estás dentro, no
eres capaz de salir. Llega a tener un carácter sectario que aterroriza a
cualquiera que lo vea desde fuera. Llegas a pensar que vas a necesitar un
centro de desintoxicación para librarte de esa extraña fuerza de atracción.
Lo que sí es cierto es que, una vez que abres los ojos, o
alguien con tu mismo concepto de amistad te ayuda a hacerlo, te llegas a
preguntar qué diantres es lo que has estado haciendo durante todo este tiempo,
en qué espejismo has estado viviendo.
Te das cuenta de que la gente no cambia, cambian las “definiciones”
en las que cree uno o, si lo prefieres, cambia la posición de los ojos que
ponemos al mirar a los demás.
Solo se trata de posiciones, se trata de decidir si
prefieres el bonito y falso oasis o el duro y realista desierto.
Me gusta!
ResponderEliminarSomos egoístas, cada día más, es esa puta enfermedad de la que toda la sociedad estamos contagiados. Es muy difícil, casi imposible, encontrar a ese alguien capaz de darlo todo por ti, pero cuando lo encuentras, te das cuenta de que merece la pena la vida.
ResponderEliminarNo hagas amigos,es lo mejor,tu mejor amigo eres tu...
ResponderEliminarcomo me gusta austin tv escucha despierta wendy mientras estudias psicologia de las organizaciones a las 0:26